EL CRITERIO SE APLICA EL PRIMER DÍA. Y TODOS LOS QUE VIENEN DESPUÉS.
Las primeras semanas con un sistema capilar son las más importantes. La piel se adapta. La rutina se ajusta. Los gestos cambian. Tu arquitecto capilar supervisa cada fase de ese proceso. Se revisa la fijación. Se ajusta la densidad si es necesario. Se perfecciona el estilo. Se resuelve cualquier duda antes de que se convierta en preocupación. Todo ocurre en el mismo estudio, con la misma calma y la misma atención que el día de la colocación.
EL ESTUDIO SIEMPRE ESTÁ ABIERTO PARA TI
Más allá de las primeras semanas, Capticor permanece. Tu arquitecto capilar sigue disponible para consultas, recomendaciones y ajustes. Te orienta en el cuidado diario: cómo lavar, cómo hidratar, cómo proteger el sistema. Qué productos utilizar y en qué orden. En nuestro estudio dispones de una línea propia de productos profesionales como adhesivos, limpiadores, tratamientos, formulados específicamente para prolongar la vida del sistema y mantener su integridad entre sesiones. En Capticor, la relación con cada cliente se mide con el mismo estándar que el trabajo: sin fecha de caducidad. Sin concesiones. Sin que el paso del tiempo cambie nada en la forma de atenderte.